viernes, 22 de mayo de 2009

La dura Realidad del recien llegado.

Este es un tema que tiene mucha tela por donde contar.
Pues de 100 cubanos recien llegados entre 85 y 90 han sufrido una amarga y triste experiencia de estas en sus primeros anos en este pais. La experiencia a la que me refiero es al abandono, desalojo y al maltrato de las propias personas que cuando llegastes te dieron la mano, te recibieron con bombones y platillos; y que luego de pasado un tiempo no muy largo te expulsaron para la calle, sin mas cobija que la puesta que traes, sin saber para donde coger sin saber que comer y con un choro de ofensas que se te bajaron las alas.
Llegamos con la esperanza de que todo se nos va a ser facil, que estamos ya en la tierra que tanto habiamos anelado en el pais donde todo lo hay y para cuando llegas aqui es la tierra donde conoces verdaderamente a las personas, aqui uno logra conocer la otra cara de aquel que pensabamos era tu familia, tu amigo, tu hermano(a).
Pasas tiempo dando tumbos de un lado para otro la cabeza te da vueltas, no encuentras el porque de lo que estas pasando, pese a todos esos tormentos te encuentras una perosna o familia que sin conocerte te extiende la mano, te ayuda, te anima y eso te da fuerzas para seguir luchando y lograr recobrar tus suenos de cuando salistes de Cuba, y juras nunca hacer lo que hicieron contigo.
Pasa el tiempo y logras ya ser tu vida en el pais deseado. Pero la vida da vueltas y ahora te toca a ti recibir a un amigo de la infancia, un familiar o un hermano del alma y con el paso del tiempo y el estres de la vida olvidamos lo que sufrimos y le hacemos a el lo que nos hicieron sentir hace unos anos a nosotros, y simplemente decimos es la ley de la vida.
Y NO SENORES, NO ES LA LEY DE LA VIDA.
Pues no se puede andar por la vida olvidando lo que sufrimos, para luego repetirlo, no lo vean separado pues eso mismo que tu estas haciendo lo hicieron contigo y, eso mismo que tu piensas hoy de el lo pensaron de ti, y tu jurastes y hiperjurastes que tu nunca le harias a nadie; ni a tu peor enemigo lo que hicieron contigo, porque lo haces tu porque le marcas la vida, usas las mismas palabras que te dijeron ati y las que hicieron que tu autoestima bajara, le tronchas su futuro, si brindas tu mano, brindas tu casa, tu comida lo que sea hasta que la persona se encamine, si algo te molesta de el sientalo y dicelo pues asi mismo actuabas tu cuando llegastes, asi mismo reacionabas asi cuando te iniciastes en este pais, es mas facil votarlo para la calle y decir que es un grosero que no se sabe comportar, que de todo sabe y de todo opina. No senores, todos salimos de la misma cuna, unos primeros que otros pero todos del mismo nido, de la misma carcel, del mismo encierro y subdesarrollo, donde no existia el hablar con educacion, todo era chavacano; asere, compadre, consopte, y ahora que llevas mas tiempo que el aqui lo ves mal, no lo tires a la calle ensenale, ayudar no solo es vives en mi casa, comes de mi comida y punto, No senores, ayudar, es ensenarle como comportarse aqui, es trasmitirles tus experiencias para que no tropiece donde mismo tu tropezastes, para que cuando salga adelante pueda decir tengo un amigo de toda la vida, dime cuantos amigos te quedan de tu infancia, seguro que muy pocos pues aqui la persona se trasforma. No senores no se trasforma siempre fue asi, las personas no son hoy de una manera y manana de otra, no, siempre fueron los HP que fueron, los mal amigos, los malos seres humano solo que aqui se destaparon se salieron del closet, no cambies tu aqui comportate com siempre fuistes, com ellos te conocieron,
solo me queda decirte amigo:
no hagas lo que no te gusta que te hagan;
no olvides no que sufristes;
no sean rencoroso;
HAS BIEN Y NO MIRES A QUIEN.

Es dura pero es la triste realidad.


1 comentario:

Blogs de Mayores dijo...

Desde el blog en apoyo al “Premio Maria Amelia López Soliño” a la mejor bitácora escrita por una persona de la tercera edad, te agradecemos el cariñoso comentario de condolencia dejado en su blog y te animamos a estimular a los más mayores a seguir su ejemplo.

Un saludo afectuoso.